Robert Steven Connett: Vomitus Maximus


En lugar de hacer las convenientes tareas escolares, Robert Steven Connett pasaba el tiempo dibujando. Así ha sido desde que tiene memoria. Sus difíciles años de la infancia los pasó expresando con dibujos a bolígrafo sus continuas depresiones, y sus constantes problemas de adaptación en el centro escolar de su ciudad. Sus visitas al psicólogo no cambiaron nada, la única medicina que tranquilizaba su estado de ánimo era el dibujo, y su médico le animaba a seguir dibujando más.

Connett terminó siendo expulsado del centro escolar, y enviado a una " escuela especial ". En aquellos momentos su vida se complica aún más, y Connett se sumerge en el mundo de las drogas. A los 16 años abandona la escuela y entre comunas hippies experimenta con los ácidos y la heroína. En 1995 lo pierde todo, tras una borrachera su casa se incendia por completo. Como consecuencia del fuego que se originó, Connett pierde todos sus dibujos realizados durante toda su vida, además de una inmensa colección de arte y otros objetos muy personales, quedan completamente calcinados.
Visto el desastre originado en su domicilio, Connett queda en estado de shock: sin vivienda, sin ropa, sin ningún objeto de valor y sumido en una fuerte adicción a las drogas. Dos años después, tras un último intento desesperado por volver a rehacer su vida, empezó a pintar de nuevo. La terrible experiencia a lo largo de su existencia le ayudó a concentrarse plenamente en su arte, y en 2004 ya comenzó a pintar a tiempo completo.



Robert Steven Connett, también conocido como Vomitus Maximus, nace en 1951 en San Francisco, California. La estética de sus trabajos está definida por el Pop Art y la cultura Underground de los años 70, sus influencias y sus gustos van desde pintores como Dalí, Chris Mars, Mark Ryden, Victor Safonkin, Patrick Woodruff, o dibujantes como Robert Crum.

Mis pinturas más recientes expresan mi interés en lo que yo llamo el " submundo ". Estoy fascinado con los mundos que existen más allá de nuestra visión inmediata, los pequeños mundos que crecen a nuestro alrededor, e incluso sobre y dentro nuestro. Tengo un interés permanente por la flora y la fauna que viven en estos mundos " bajo " nuestro campo normal de visión. Las cosas que uno puede encontrar en el césped, en la piscina, o con un microscopio. Intento presentar mis interpretaciones de estos pequeños mundos en mis pinturas. Me encantan los insectos, los peces y las formas simples de vida. Algunas de estas criaturas crean estructuras sociales excepcionalmente complejas que en muchas maneras reflejan el mundo de los seres humanos. "



Me siento atraído a estos sujetos también por su extraordinaria belleza física. Fantásticos diseños, estructuras complejas casi más allá de la comprensión. Colores fascinantes, translúcidos y opacos, han evolucionado como parte de las criaturas de nuestro mundo. Estos pequeños seres no idolatran a ningún dios, no practican política, no tienen moral, ni límites más que el más primario instinto de supervivencia. "



En mi estudio de estas formas de vida " inferiores ", he aprendido sobre la humanidad. Usualmente, mis personajes obtienen atributos humanos porque veo la humanidad reflejada por estas pequeñas criaturas. Después de todo, cuando uno lo piensa, estas cosas son nuestros mayores tatarabuelos..."

                                                                       Robert Steven Connett



Don Quixote contra His Chimera


0 comentarios :: Robert Steven Connett: Vomitus Maximus

Publicar un comentario